Empieza a ser preocupante la falta de transparencia que rodea a todo lo concerniente a las cuentas de la final de la Copa Davis
en Sevilla. A lo mucho que el Gobierno local de Zoido está tardando en
responder a las preguntas que Izquierda Unida viene formulándole desde
diciembre respecto al costo que la celebración de esta cita deportiva ha
supuesto para las arcas municipales, hay que sumar ahora un nuevo
episodio, a mi juicio, bastante grave y escandaloso.
Y es que esta semana nos hemos enterado de que Tussam financió con fondos propios parte de dicho evento, pese a la maltrecha situación económica
por la que atraviesa actualmente. En concreto, han sido 63.500 los
euros de esta empresa municipal que el PP ha decidido destinar, con
nocturnidad y alevosía (es decir, sin consenso alguno), a sufragar la
Davis.
Sí, han leído bien: 63.500 euros que, para más escarnio, se dedicaron a contratar el alquiler de una flota de 15 vehículos privados (entre autobuses y minibuses) y los servicios de 30 conductores externos profesionales. He ahí un ilustrativo botón de muestra de las servidumbres y ataduras derivadas del canon leonino firmado por el Ayuntamiento del PP con la Federación Española de Tenis a cuenta de la Copa Davis.
Al hilo de esta cuestión, he de indicar que Izquierda Unida ha sido la única voz que se opuso en solitario a la aprobación de este plan en el Consejo de Administración de Tussam. Y no porque no compartamos los objetivos que lo inspiran (¿quién puede negarse a buscar la mejora de las condiciones económica-financieras de esta entidad?), sino por lo impreciso que nos pareció el documento elaborado por el PP, desde la primera a la última página.
Si votamos en contra fue porque, tras estudiarlo y analizarlo, llegamos a la conclusión de que el plan es muy poco equilibrado, bastante ambiguo en cuanto a los compromisos municipales y, además, no aporta ninguna originalidad en la captación de nuevos ingresos. Y porque, en definitiva, lo único que persigue es la reducción salarial de la plantilla.
Por eso, no creo que a esos más de mil empleados a los que se les ha reclamado un esfuerzo, pidiéndoles que acepten una considerable bajada de sus sueldos, y que han tenido problemas hasta para cobrar sus nóminas estos meses, les vaya a sentar muy bien conocer que, mientras esto sucedía, el Ayuntamiento se gastaba el dinero de Tussam en la Davis.
A tenor de este cúmulo de despropósitos, algunos comenzamos a sospechar que las cuentas de la Davis no estén del todo claras y que, quizás, el Consistorio haya podido perder dinero en esta operación, algo que, de confirmarse, sería absolutamente injustificable.
Por lo pronto, los 63.500 euros procedentes de Tussam desmontan la promesa de Zoido de que la celebración de este acontecimiento conllevaría coste cero para los sevillanos.
Y, desde luego, las dudas continuarán aumentando mientras el PP no explique, al fin, todo lo relacionado con el gasto municipal invertido en este evento.
Pero mientras llega o no ese día, me he vuelto a dirigir por carta al alcalde para ampliar la solicitud de información que aún sigo aguardando al respecto de la Davis.
En IU queremos saber si se han firmado más convenios como el de Tussam en otras empresas municipales, organismos autónomos o delegaciones del Ayuntamiento. Y, en el supuesto de que así haya ocurrido, que se nos detalle con qué cuantía ha sido, en base a qué objetivos y en qué órganos específicos se han aprobado.
¿A qué está esperando el alcalde para aplicar su eslogan favorito de “luces y taquígrafos”?.
Por cierto, otro día hablaremos de la cubierta comprada por el Consistorio para la final de este torneo de tenis. Porque en ese tema también hay mucha tela que cortar.
Sí, han leído bien: 63.500 euros que, para más escarnio, se dedicaron a contratar el alquiler de una flota de 15 vehículos privados (entre autobuses y minibuses) y los servicios de 30 conductores externos profesionales. He ahí un ilustrativo botón de muestra de las servidumbres y ataduras derivadas del canon leonino firmado por el Ayuntamiento del PP con la Federación Española de Tenis a cuenta de la Copa Davis.
Sinceramente, entiendo que el acuerdo de Tussam no se compadece con el discurso de austeridad tan pregonado por el alcalde. Pero, sobre todo, choca bastante que se haya adoptado en el seno de una empresa pública que acaba de sacar adelante un plan de saneamiento, cuya medida estrella pasa precisamente por reducir un 5% el salario de su plantilla.
Al hilo de esta cuestión, he de indicar que Izquierda Unida ha sido la única voz que se opuso en solitario a la aprobación de este plan en el Consejo de Administración de Tussam. Y no porque no compartamos los objetivos que lo inspiran (¿quién puede negarse a buscar la mejora de las condiciones económica-financieras de esta entidad?), sino por lo impreciso que nos pareció el documento elaborado por el PP, desde la primera a la última página.
Si votamos en contra fue porque, tras estudiarlo y analizarlo, llegamos a la conclusión de que el plan es muy poco equilibrado, bastante ambiguo en cuanto a los compromisos municipales y, además, no aporta ninguna originalidad en la captación de nuevos ingresos. Y porque, en definitiva, lo único que persigue es la reducción salarial de la plantilla.
Por eso, no creo que a esos más de mil empleados a los que se les ha reclamado un esfuerzo, pidiéndoles que acepten una considerable bajada de sus sueldos, y que han tenido problemas hasta para cobrar sus nóminas estos meses, les vaya a sentar muy bien conocer que, mientras esto sucedía, el Ayuntamiento se gastaba el dinero de Tussam en la Davis.
Este caso deja, además, algunas incógnitas en el aire ciertamente alarmantes. Así, cabe preguntarse, por ejemplo, por qué Tussam nunca ha figurado en el listado de colaboradores y patrocinadores de la Davis que el PP difundió en su día.Tampoco resulta muy razonable que un acuerdo de esta enjundia no se discutiera ni en el Consejo de Administración ni en la Comisión de Contratación de la empresa municipal. ¿Qué se pretendía ocultar?.
A tenor de este cúmulo de despropósitos, algunos comenzamos a sospechar que las cuentas de la Davis no estén del todo claras y que, quizás, el Consistorio haya podido perder dinero en esta operación, algo que, de confirmarse, sería absolutamente injustificable.
Por lo pronto, los 63.500 euros procedentes de Tussam desmontan la promesa de Zoido de que la celebración de este acontecimiento conllevaría coste cero para los sevillanos.
Y, desde luego, las dudas continuarán aumentando mientras el PP no explique, al fin, todo lo relacionado con el gasto municipal invertido en este evento.
Pero mientras llega o no ese día, me he vuelto a dirigir por carta al alcalde para ampliar la solicitud de información que aún sigo aguardando al respecto de la Davis.
En IU queremos saber si se han firmado más convenios como el de Tussam en otras empresas municipales, organismos autónomos o delegaciones del Ayuntamiento. Y, en el supuesto de que así haya ocurrido, que se nos detalle con qué cuantía ha sido, en base a qué objetivos y en qué órganos específicos se han aprobado.
¿A qué está esperando el alcalde para aplicar su eslogan favorito de “luces y taquígrafos”?.
Por cierto, otro día hablaremos de la cubierta comprada por el Consistorio para la final de este torneo de tenis. Porque en ese tema también hay mucha tela que cortar.
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