Pepe Díaz murió en Tiblisi, Georgia, en 1942. El Ayuntamiento de Sevilla por unanimidad, a iniciativa de Izquierda Unida por entonces en el gobierno, en el año 2005 colaboró en la repatriación de sus restos, otorgó una tumba en propiedad para su reposo y le concedió el título de hijo predilecto de la ciudad por sus acreditados méritos como un sevillano ilustre. Así lo contó esta hoja http://bit.ly/X4KRyZ La foto de arriba corresponde al 30 de abril de 2005.
El homenaje público del ese 30 de abril, y el entierro en Sevilla el 1 de mayo, un día nada casual para un hombre curtido en el movimiento obrero, http://bit.ly/X4L1GL quedaban reflejados en nuestros boletines de la época, de manera especial el que cuenta su llegada a Sevilla y el homenaje en el que participaron dos mujeres, la hija de Pepe Díaz, Gardenia, y Amaya, hija de Dolores Ibarruri, La Pasionaria, que se encargó de leer la última carta de despedida de Pepe Díaz, antes de su muerte. http://bit.ly/X4LzwjEl 1 de mayo de 2005, por fin, José Díaz descansaba en su tierra http://bit.ly/X4LI2M con el reconocimiento institucional y unánime del pleno del ayuntamiento pero aún con la justicia histórica pendiente de aplicación. Este libro, que se presentó el pasado jueves en Sevilla sitúa a Pepe Díaz en el meritorio lugar que le corresponde.
La crónica completa del acto del jueves pasado se puede ver aquí. http://bit.ly/X4MkoU Resultó un acto emocionante y abarrotado de gente respaldando con su presencia saldar la deuda con la memoria del panadero comunista.

magnífico libro, me lo he bebido literalmente y lo he acabado en 2 días
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