Stalin, Capitán, a quien Changó proteja y a quien resguarde Ochun A tu lado, cantando, los hombres libres van: el chino, que respira con pulmón de volcán, el negro, de ojos blancos y barbas de betún, el blanco, de ojos verdes y barbas de azafrán. Stalin, Capitán.
Tiembla Europa en su mapa de piedra y de cartón. Mil siglos se desploman rodando sin contén. Cañón del Austro al Septentrión. Cabezas y cabezas cortadas a cercén. El mar arde lo mismo que un charco de alquitrán. Bocas que ayer cantaban a la Verdad y el Bien Hoy bajo cuatro metros de amargo sueño están… Stalin, Capitán.
Pero el futuro afinca, levanta su ilusión allá en tu roja tierra donde es feliz el pan, y altos pechos armados de una misma canción las plumas de los buitres detienen, detendrán, allá en tu helado cielo de llama y explosión, Stalin, Capitán.